En Barcelona hay carteles por todas partes anunciando este espectáculo. Se trata de una demostración del llamado "arte ecuestre", de gran tradición en Andalucía, supongo que conocéis la fama de los caballos jerezanos y sus danzas.

En Andalucía, se utilizan mucho los caballos de siempre, en la Edad Media, los caballeros se entrenaban, sobre caballos, con "juegos de cañas", preparándose para la guerra. Estos juegos, que por lo visto eran muy violentos, pasaron a ser un espectáculo popular, y aunque esta práctica desapareció, sigue viva, en parte, en las plaza de toros con los rejoneadores, y los garrochistas.

En el siglo XX se purificó toda esta herencia y se hizo de ella un espectáculo de danza con animales.

Tiene una gran acogida esto de los caballos andaluces, pero hay dos maneras de ver el show.

La primera y más común, es impresionarse con la gran coordinación de estos equinos, con el pasodoble sonando, el brillo del pelaje del animal... "ohhhh, que bonitoooo, que animales más bellos, qué caballos tan maravillosos..."

Pero por supuesto, esto es un engaño, porque los caballos no son así. Los caballos no bailan. Lo que tenemos delante es el resultado de un adiestramiento que ha anulado realmente el carácter del animal. A este adiestramiento se le llama "doma" (domar y dominar no viene a ser lo mismo??), y asegura un comportamiento útil, en algún sentido, para su dueño.

No nos engañemos, la relación humano-caballo es una relación de esclavitud. Y en el "arte ecuestre" esos esclavos son marionetas.

Estos son los caballos pijos, tremendamente manipulados pero alimentados cada día con los mejores piensos. Son casi de adorno, diría yo. Y es que, por lo menos en Andalucía, tener un caballo es un signo de opulencia. Hay que ir a la feria con el caballo y mirar a los demás desde arriba... el caballo se convierte en un objeto que te aporta clase (antes sólo tenían caballos los señoritos).

Así que ya no es el trato que se le dé al animal, sino el concepto que se tiene de él, el que sirva como una herramienta para obtener algo, lo de siempre vaya.

De todas maneras, a saber cómo acaban los caballos que por algún problema, ya no pueden bailar, o servir a sus dueños... pero no tengo la suficiente información sobre el tema, como para mojarme. Aunque muy queridos tienen que ser esos caballos para no ser sacrificados, mantener a un caballo que no sirve, es algo muy caro.

En fin, espero que algún día, dejemos a los animales en paz y no hagamos de ellos una feria.