Hola a todos!! (Si es que aún queda alguien por ahí, claro)
Después de unos meses de descanso, que estaba un tanto quemada de los omnívoros que aparecían aquí "quién sabe cómo", he decido volver a escribir mi cotidianidad vegana, porque veo que necesito contar "mis vivencias", no sé, yo he sido siempre de tener un diario y echaba de menos escribir las cosas que me pasaban o se me ocurrían.

Por otro lado, tengo pensado empezar otro blog, con una temática más abierta a otros temas sociales que también me preocupan, ya pondré un enlace cuando tenga más forma o algo, de momento es sólo un proyecto.

Le he cambiado un poco la estética a este "blog mío de mi vida", cuando he entrado, lo he visto tan añejo que hasta me han dolido los ojitos, en serio, ya sabéis lo que dicen, renovarse o morir.

Y qué mejor día, para empezar de nuevo que hoy, que se celebra "El día mundial sin carne", que para lo que sirve sobre todo, es para plantear el tema a la gente que aún no conoce nada sobre veganismo ni derechos animales, y para que las asociaciones salgan a la calle y hagan diversos actos. Espero que les haya ido muy bien a todas.

Yo hace mucho que no colaboro con ninguna (por diversas razones), pero no quiero dejarlo para siempre; a ver si cojo fuerzas actualizando mucho el blog.
Y bueno, nada, que durante estos meses, en el curro, hemos hablado (mi siempre querido "amigo M" y yo) muchísimo sobre veganismo con los compañeros, hemos proyectado Earthlings para ellos, hicimos un debate... hasta en los desayunos hemos puesto de moda el pan con tomate y aceite. ¿Resultado? pues mira, uno está empezando a ser vegano, y otros que ya lo eran "medio-medio" están más posicionados. La mayoría lo entiende y lo ve bien, aunque no han cambiado sus hábitos. Pero es interesante, porque ya conocen lo que es el veganismo y casi siempre sale el tema cuando almorzamos.

En fin, que me voy a hacer la cena, que hoy toca ensaladilla rusa vegana (qué rica). Prometo fotos y receta muy pronto, ciao!