La matanza de delfines
Hoy, en muchas ciudades del mundo, las asociaciones animalistas salen a la calle a protestar por la matanza de delfines que cada año tiene lugar en Japón.

Yo no tenía ni idea de que esto era así, hasta que lo vi en Earthlings, que fue una de las partes que más me impresionaron, por cierto.
Miles de delfines mueren desangrados, en las orillas de Japón. Su carne, utilizada como sustitutivo de la de ballena, el el objetivo de esta masacre, ademas de los ejemplares vivos que vivirán en cautiverio el resto de sus días en parques acuáticos, utilizados como entretenimiento, para que unos cuantos pijos puedan nadar entre ellos.

Los delfines son acorralados en las costas, mediante redes, atraídos alli desorientados, al ser interferidos sus radares, mediante el golpeo de metales bajo el agua. Una vez atrapadas las familias cerca de los asesinos, éstos golpean y agreden a varios de ellos, sabiendo que los delfines nunca abandonan a los miembros de su familia. Asi se aseguran que se escapen los menos posibles.
Entran en pánico, no tienen escapatoria, y con arpones, son sacados del agua, para luego degollarlos en la orilla y dejar que mueran desangrados, agonizando.
El agua es roja, y en las calles cercanas a la orilla abundan los charcos de sangre y los delfines moviéndose violentamente, con el cuello abierto.
Se me llenan los ojos de lágrimas recordando estas imágenes, cuando intento imaginarme el dolor que deben sentir tirados en el suelo, rodeados de los humanos que los han arrastrado alli, sin poder hacer nada, mientras se les va la vida.

El gobierno japonés consiente esta masacre, en la que en ningún momento se tiene en consideración el dolor y la vida de estos mamíferos, sólamente el precio de su carne, que cada vez tiene más demanda, y porque "se considera" parte de la cultura japonesa. Los pescadores afirman que los delfines son una plaga, y que contribuyen, al matarlos, al equilibrio natural de las especies, argumento absurdo, ya que si ese fuera el motivo, se podrían buscar alternativas sin violencia, tales como la esterilización. Pero claro, los delfines son un negocio ¿para que vamos a controlar la población de una manera "más humanitaria" si podemos masacrarlos y vender después su carne?

Yo hoy no he podido ausentarme de casa para ir a la concentración que AnimaNaturalis había convocado con este motivo, espero que haya acudido mucha gente, y se difunda esta barbarie en los medios de comunicación, y que poco a poco (aunque sea), esto se acabe.
cacu dijo
Que barbaridad, pero... ¿Estará buena la sopa de delfín?
En todo el mundo se matan cerdos se los mataderos, y se caza también, la verdad dudo mucho que con las protestas que haya, un gobierno cambie de dieta. Como mucho pondrán mataderos de delfines.
¿Que quereis conseguir? ¿Que todo el mundo se haga vegetariano? ¿No es un tanto pretencioso?
20 Septiembre 2006 | 01:40 PM