Prejuicios con los animales callejeros.

Mi amigo M me lo dijo en una sola frase, "si te encuentras a un animal sufriendo, tienes dos opciones, ocuparte de él, o pasar de largo"
Cuando hablamos de animales callejeros heridos, siempre se nos vienen a la mente mamíferos, perros o gatos abandonados, con heridas y enfermos... En estos casos, las personas sensibilizadas con los animales no dudan en lo que se debe hacer. Se recoge al perrito en cuestión, se le lleva al veterinario para curarlo, y hasta se preocupan de buscarle un hogar, o en todo caso, se ponen en contacto con algún refugio (Por supuesto, no todo el mundo hace esto, ni mucho menos). Pero ¿Y si se tratara de un animal que no despierta simpatía en la sociedad?
La otra noche, viví un ejemplo de ayuda a un animal "marginado". Una paloma.
Me encontraba con dos amigos, que son son veganos, que los llamaré A y M, (por si les da corte aparecer aqui), y nos íbamos de copas a un bar, que hacía tiempo que no nos veíamos.
En el camino, tras cruzar la Plaza Sant Jaume, en una calle, donde no paraba de pasar gente, vimos una paloma gris en el suelo, viva aún, inmovilizada y a la que le costaba respirar, ignorada por todos lo peatones que se cruzaban con ella.
Claramente estaba agonizando. Abría y cerraba su piquito, intentando llenar su pulmones de aire. No sabíamoss qué le había ocurrido, pero pensé que quizás hubiera sido un golpe, y un posible pisotón posterior, no sé...
El caso es que yo ante una situación así, me bloqueo, al menos en un primer momento (con humanos me pasa igual), y tardo en reaccionar. En este caso, además, se trataba de una paloma, que socialmente son inaceptadas, a nadie le gustan, y se comparan con ratas (que es el animal peor visto en el planeta). Estamos hartos de ver palomas muertas en la ciudad, y en fin... qué voy a explicar, supongo que todos saben el lugar que tienen las palomas en las ciudades.
¿Qué se hace en esta situación?
M, no lo dudó. Recogió la paloma y empezó a organizarnos a A y a mi, que no acabábamos de reaccionar y nos recorría una enorme sensación de lástima, pero que en nuestra mente, con nuestros prejuicios, quizás la posibilidad de llevar a un veterinario la paloma no estaba del todo clara.
Esto de llevar una paloma a un veterinario (en este caso para acabar con su sufrimiento y darle una muerte indolora), se ve como una locura. La gente lo ve como una locura, los veterinarios (o casi todos), lo ven como una locura, y hasta en mi mente era una locura (porque una cosa es comprender que es la mejor solución, y otra distinta, llevarla a cabo).
Por supuesto, era de noche y la cosa se complicaba. Habría que avisar a algún veterinario que lo "fliparía e colores" con nosotros (otro motivo para no hacerlo: la incompresión de los profesionales).
Tras llamar a una amiga para que nos buscara un centro de urgencias y otras operaciones, nos decidimos (o lo hizo M) en ir a un centro donde él lleva cada dos por tres, a todos los animales que se encuentra (que son muchos, ya que este niño es un imán para los animales heridos). Pero para llegar a él, había que coger un tren y tal, ya que estaba lejos de Barcelona.
Total, que en una cajita, llevamos a la paloma al centro, y terminar con su agonía.
Antes de decidirnos por este centro, llamamos a otro, que no paró de poner excusas y de asombrarse. Por lo visto la solución que nos proponía era de avisar a los municipales, ya que se trataba de un animal de la ciudad, ¿qué iban a hacer los municipales a parte de reirse?
La cosa es que es increíble que tantos profesionales que se dedican a aliviar el dolor de los animales, pasen tanto de algunos de ellos. Si le lleváramos un águila real en lugar de una simple paloma, seguro que la cosa cambiaría. Tiene tela.
Por supuesto, estas cosas hay que pagarlas, aunque no sea tuyo el animal y se trate de un acto de humanidad. A no ser, claro, que el veterinario esté muy concienciado, y entienda que es un problema de todos, no del que lo "lo encuentra".
El centro al que fuimos, ayuda mucho a M, y no era la primera vez que eutanasiaban a una paloma, hasta se lo hicieron gratis, pero por "casualidades de la vida", el veterinario de guardia esa noche, era precísamente el más desinteresado en estas causas. Así que nos cobró 30 euros, 10 euros cada uno. En realidad en otro lugar hubiera sido más caro.
Puede que lo esteis flipando, igual que el veterinario, pero... esa noche, íbamos a gastarnos ese dinero en un bar. Creo que merece la pena.
Además fue una situación que, por lo menos a mi, me puso a prueba, y gracias a M, me ayudó mucho a reflexionar sobre esto, puede que si hubiera ido sola, me hubiera limitado a recogerla, ponerla en una caja con un cojín y esperar su muerte... ¿Cuánto tiempo llevaba ese animal sufriendo y cuánto le quedaba? ¿Habrían sido horas? ¿Días? ¿Por qué si hubiese sido un perro, no hubiera dudado?
En realidad, todo resume en lo que dijo M: "Si te encuentras a un animal sufriendo, tienes dos opciones, ocuparte de él, o pasar de largo"
Clítoris dijo
Hola, permíteme una pregunta: ¿os planteasteis la posibilidad de que pudiese sanar y tener cura?
Gracias:)
12 Agosto 2006 | 04:24 PM