Bueno, llevo unos días sin acordarme del blog, y es que, desde que comenzó y terminó el Encierro Humano, ni he tenido tiempo, ni ganas de ponerme a escribir, para qué os voy a engañar.

He vuelto a Sevilla para pasar lo que queda del mes de julio con la familia, asi que de Sevilla, me voy (hoy) al pueblo de mis abuelos (Belmez, el de la plaza de toros), a ver cómo anda alli la gente, que algún amigo ya me ha dicho que me ha visto en fotos del Encierro Humano, y seguro que me hacen muchas preguntas o burlas o yo que sé, estoy nerviosilla. De alli, nos vamos con mis abuelos a Cádiz, que tengo muchas ganas de averiguar cómo nos las apañamos mi madre y yo alli, para comer.

Aunque claro, nos acompañará la maravillosa "Thermomix" de mi madre y sus recetas veganas, que está muy entretenida ella, todo el día pensando menús... Ya roza la obsesión, digo yo...jajaja.

Cambiando de tema: Andalucía y mis depresiones veganas.

Siempre que vengo, ya sabeis que me da el bajón cuando veo que aqui "eso raro del vegetarianismo y el respeto a los animales", esá muy lejos aún de la gente, y que además de ser algo desconocido (casi), hay mucha gente que estaría fuertemente en contra. Y me entra "la angustia" de pensar la de debates (o discusiones) que habrá que tener con la gente (en general y en particular).

Pero SORPRESA!!! Esta vez, o de momento al menos, mis ánimos sobre ese tema están intactos (tengo la sospecha de que es así porque tengo la cabeza en otros problemillas de activismo en Barcelona, pero me sirve, igualmente). Y eso que he salido a tapear, y me he encontrado con el mismo plan de siempre: el salmorejo y las patatas (que me encantan, todo sea dicho..). También he estado con amigos omnívoros mientras comían ansiosamente solomillo, y lo he llevado con muy buen humor y eso... y hasta me gastaron las típicas bromitas, ya sabeis. PERO ME PORTÉ MUY BIEN! No dejé que me afectara y no comencé un debate eterno, o violento etc... (no es buena idea discutir de veganismo, mientras alguien se come a un animal)

Así que voy a mi pueblo muy positiva, mira tú. A ver cuánto me dura...