¿Por qué activismo? Vaya donde te metes...
El activismo animalista, como todo, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.
Entre las malas, está el tiempo que hay que invertir, la presión de que salgan los actos tal y como están planeados, el cuidar la imagen que se le da al público, la asistencia a las reuniones... Hay que ir a distintos lugares para hacer mesas los días que el resto del mundo descansa, pasar calor en los actos si es verano, frío si es invierno, aguantar a todo el que tiene "discrepancias" sobre lo que hacemos sin perder los nervios, soportar miradas de burla...
Pero lo peor de todo es, sin duda, ver cómo todo el trabajo, avanza muuuuy despacio, y saber que cada día siguen muriendo y sufriendo animales y no poder hacer nada. Tener la seguridad de que cuando seamos ancianos, las cosas pueden no haber cambiado en absoluto, y saber que moriremos sin ver un mundo que valore a todos los animales, los respete y los haga libres.
Yo cada vez que vuelvo a Sevilla y a mi pueblo, me entra un pequeño bajón, y se me hace un nudo en el estómago. Alli no puedo hablar del respeto a los animales y del vegetarianismo con apenas nadie (del veganismo ya ni os cuento), y me siento más bicho-raro que nunca. Menos mal que está mi madre, que también es vegana, y es con la que puedo compartir cosas. Pero cuando salgo de casa, estoy muy sola.

Por otro lado, en cambio, el haber decidido hacer activismo, me ha supuesto grandes alegrías, y compensa todo lo dicho anteriormente.
Por supuesto, lo mejor del activismo, son las buenas noticias, los pequeños avances. Las tímidas leyes que van apareciendo para proteger a los animales, el espacio que poco a poco, está cubriendo el animalismo en prensa, el conocer gente que se hace vegetariana o vegana de repente, que se anima a movilizarse...
El otro día, por ejemplo, me pasaron dos e-mails de dos chicas andaluzas que se ofrecen para colaborar con AnimaNaturalis...¡Que alegría! ¡La gente está reaccionando en mi tierra! Cuando vuelva alli, espero encontrar gente asi, para agilizar el animalismo en Andalucía, que está muy apagado.
El conocer y hacerse amigo de otros veganos y vegetarianos que trabajan por los animales, también es una gran satisfacción. Es una tranquilidad saber que las personas que te acompañan piensan como tú, y no hay tensiones sobre este aspecto. Es más fácil hacer chistes y hablar de temas como la comida o cualquier cuestión relacionada con animales. Es un gustazo el sentirse "normal" entre los demás (esto la gente no lo aprecia, todo el mundo quiere destacar), ni más raro, ni más loco, ni más radical, ni más pesado, ni mejor ni peor... Simplemente alguien más.
Creo que es importante tener contacto con otros vegetarianos o veganos, para compartir experiencias de la vida cotidiana, para poder desconectar y llevar mejor las decepciones y caídas. Además de algo necesario para nuestro bienestar interior, es necesario para los animales. Ellos necesitan humanos activos y con ánimos para trabajar, necesitan que encontremos recompensas en nuestro esfuerzo, satisfacciones personales, si no, nos quemaremos y no les valdremos para nada.
En fín, que si sois vegetarianos o veganos, plantearos el participar más activamente con el animalismo, aunque sea meter un poco la cabeza (que creo que es el punto donde yo me encuentro, que no trabajo "ni de lejos", lo que trabajan otros compañeros...para que engañarnos), que a pesar de todo lo negativo que le encontreis, el activismo ofrece muchas cosas buenas, merece la pena y se necesita mucha ayuda.