Aunque para la gente que rodea, esto sucediera de la noche a la mañana (jajaja, fue durante una madrugada sin dormir!), quiero explicar aqui, que no surgen las cosas así por arte de magia. Una persona no es capaz de cambiar su dieta y su modo de vida así, por las buenas.
Hay un detonante que hace estallar aquellas ideas que uno tiene arraigadas, aunque no lo sepa.
De pequeña quería ser veterinaria. Queria curar a los animales. Recuerdo en el la tele había una serie europea, de un niño que era veterinario. Sólo tengo recuerdos de ver esa serie en casa de mis abuelos... En más de un recreo, he recogido pajaritos muertos (por muy macabro y anti-higiénico que sea), para poneme después, con dos palitos a fingir que lo estaba operando. También me gustaba construirle casitas de tierra y piedras a los insectos, para que estuvieran cómodos (los desagradecidos salían huyendo).
Luego decidí dedicarme al arte, ya que mi ego como artista había sido alimentado por todos los adultos (que bien dibuja la niña, que mano tiene...). Era una pena desperdiciar mi talento natural (jajaja, ya ves, que talento tengo)Olvidé a los animales.
Pasan los años y desarrollo un "principio contra el dolor". Me doy cuenta de que nunca me ha gustado que me hagan daño mientras jugaba con mis amigos, me alejaba de aquellos juegos en los que me hicieran daño o yo se lo hiciera a alguien. Nada de pellizcos, pelotazos, empujones y cosas así. Reflexiono sobre mis miedos nocturnos y me encuentro que no tengo miedo de fantasmas ni brujas, si no de humanos malvados, violadores, asesinos... Miedo al sufrimiento.
Con esta adversión, es fácil no entender que se tenga que torturar hasta morir a un toro y que esto sea divertido. Me declaro antitaurina sin saber que hay un movimiento detras de esto.
A los quince años, conozco a una vegetariana en el instituto. Como me gustaba mucho la verdura, quiero ser vegetariana también, más por ser diferente que por otra cosa (la edad). Pero este hecho es importante, ya que veo posible que se puede vivir sin carne estupendamente.
No lo consigo. Mi amiga Irene me ha recordado que mi vuelta a la carne fue una noche en la que mis amigas se quedaron en casa y nos pedimos una pizza con ternera, jamón y bacon. (que americanada, por cierto).
Pasan los años, y ya estudiando en Barcelona, bajo mi consumo de carne notablemente, aunque sigo comiéndola. Pasión por el Fresco, las verduras al vapor... Reconocimiento de su variedad de sabores y beneficios, comida imprescindible.
Y POR FIN!
Un día paseando con mi novio por la calle. Pasamos al lado de una mesa informativa de unos animalistas. Yo ni los miro. Mi novio se para y me señala las fotos que tenían expuestas, sobre experimentación animal. El dolor (escalofrio general), me quedo paralizada. Una de las chicas de la mesa, al ver que me paro, se me acerca, y me da un papel, de una página web. Me lo guardo en el bolsillo y nos vamos a comer.
Por la noche, al guardar mi abrigo, saco el papel del bolsillo, lo dejo en la mesa.
Más tarde, aburrida, me da por entrar en la página. www.liberaong.org , y empiezo a leer cosillas sobre la carne...Me horrorizo sobre lo que descubro, aunque algunas cosas ya las sabía, otras a medias..
Se me quita el sueño, y me dedico toda la noche a navegar por páginas animalistas.
No puedo comprender por qué el ser humano es así, por lo que decido incluir automáticamente a los animales no humanos en mi principio contra el dolor.
A la mañana siguiente me voy a una tienda a comprarme leche ecológica y queso de vaquitas felices y salchichas ecológicas de cerditos felices. Me duran dos días y al consumirlas me da no se qué, no me convence del todo...
Durante otra noche en internet comienzo a pensar que tal vez esa vaca no era tan feliz, por mucho campo que tuviera, su leche era para su cría, no para mí.
Me hago a misma vegana.
Quedas añadida. Me gusta mucho tu punto de vista y tu sensibilidad.
Ánimo y mucha suerte con este proyecto, angela.
Besos,
elena
comparto plenamente, desde hace 10 años, y he tenido que ocultar mi estilo de vida para obtener el título en la universidad (soy nutricionista y nadie se anima a criticarme)
te mando un saludo
Gracias chicas! Sois mis primeras lectoras!
Buenas,
y yo tu primer lector ;-)
Lucía, ¿porqué ocultaste tu situación en la Universidad?
Besitos.